viernes, 22 de noviembre de 2019

Vasubandhu: Tratado sobre la generación de la mente de la iluminación. (Bodhicittopada Shastra) Cáp.6 La Perfección de la paciencia.


A)     Las tres clases de beneficio, y el ornamento del sendero desde la paciencia.
¿Cómo hace el bodhisatva para cultivar la paciencia? Si la paciencia es cultivada para lograr el beneficio propio, para beneficio de los otros, y para el beneficio de ambos, uno llega a ser  capaz de adornar el sendero hacia la Iluminación.
1.      La motivación correcta en la práctica de la paciencia.
El bodhisatva practica la paciencia movido por el deseo de entrenar y disciplinar a los seres, de forma que donde quiera que estén, ellos generen las causas para abandonar el sufrimiento y las aflicciones.
En aquel que cultiva la paciencia, en relación a todos los seres, su mente permanece siempre en un estado de humildad constante. La tozudez y la arrogancia son abandonadas, y no son parte de su práctica. Cuando uno encuentra a alguien que es grosero y malvado, en el surgen pensamientos que tienden a la compasión. Sus palabras son siempre amables, animando a cambiar, y a que lo virtuoso sea cultivado. El es capaz de distinguir y de explicar las diferencias en las retribuciones resultantes que surgen, por un lado, de una mente llena de odio, y por el otro, de una mente armoniosa y paciente.
Esto es lo que lo cualifica como mente paciente, tal como es cultivada inicialmente por el bodhisatva.
2.      El beneficio propio.
Debido al cultivo de la paciencia, uno se aleja de las muchas clases de mal, y disfruta de felicidad en cuerpo y mente. Esto es lo que se quiere decir  por “el beneficio propio.”
3.      El beneficio de otros.
Uno transforma a los seres con las enseñanzas, y los guía de forma que en todas las circunstancias ellos lleguen a tener un comportamiento armonioso y acorde. Esto es lo que se quiere decir por “el beneficio de otros.”
4.      El beneficio de ambos.
Debido a la insuperable cantidad de paciencia que uno ha desarrollado, uno enseña a los seres, haciendo que ellos obtengan un beneficio semejante al de uno mismo. Esto es lo que se quiere decir por “el beneficio de ambos.”
5.      Adornando el sendero a la Iluminación gracias a la perfección de la paciencia.
Debido al cultivo de la paciencia, uno consigue un cuerpo hermoso y bien formado, llega a convertirse en alguien que es venerado por los demás, y en su tiempo llega a obtener las marcas mayores supremamente maravillosas, y las marcas secundarias características de un Buda. Esto es lo que quiere decirse por “adornar el sendero hacia la Iluminación.”
B)     Las tres clases de paciencia.
La paciencia es de tres tipos: corporal, verbal, y mental.
1.      La paciencia corporal.
¿Qué quiere decirse con paciencia corporal? En un caso en el que alguien ejecuta acciones perjudiciales sobre uno, invadiendo, destruyendo, despedazando, haciendo huelgas, e incluso causando heridas graves, en tales circunstancias uno es capaz de permanecer soportándolo pacientemente. Cuando se da el caso de que uno ve a seres que están en peligro, experimentando abusos a la fuerza, y afligidos por el terror, uno se levanta en su ayuda, y no es presa del cansancio o la indolencia. Esto es lo que quiere decirse por “paciencia corporal.”
2.      La paciencia verbal.
¿Qué quiere decirse con paciencia verbal? En un caso en el que uno se encuentra con alguien que lo está maldiciendo, uno permanece en silencio y lo soporta sin responder de ningún modo. En un caso en el que uno se encuentra con alguien, que sin ninguna base, lo regaña y reprende, uno debería de responder con palabras amables y con deferencia. En un caso en el que alguien nos acuse falsamente o de forma arbitraria, y nos calumnie gravemente, en todos los casos uno debería de soportarlo pacientemente. Esto es lo que se quiere decir por “paciencia verbal.”
3.      La paciencia mental.
¿Qué quiere decirse con paciencia mental? En un caso en el que uno encuentra a alguien que está enfadado, la mente evita cualquier sentimiento de enemistad hacia él. En el caso en el que uno sea sometido a tormentos, la mente de uno permanece imperturbable. En el caso en el que uno es ridiculizado y es víctima de un comportamiento ruin, aún así la mente de uno permanece libre de resentimiento. Esto es lo que se quiere decir por “paciencia mental.”
C)     Los dos tipos de golpeos.
En el mundo existen dos tipos de circunstancias por los que uno puede ser golpeado. En el primer caso, tiene una base firme para que suceda. En el segundo caso es arbitrario y sin garantías.
En el caso en el que uno haya cometido alguna transgresión que suponga haber hecho alguna ofensa, y uno sea golpeado por alguien motivado por la animosidad y la sospecha, debería de soportarlo pacientemente como si estuviera bebiendo una dulce ambrosía. Uno debería de sentir respeto hacia esa persona. ¿Por qué? Porque él está instruyéndome, advirtiéndome, entrenándome, y domándome para que abandone toda clase de transgresiones.
En el caso en el que yo sea sometido a malas acciones que supongan infligirme heridas, yo debería de pensar de este modo: “Ahora yo no soy culpable de haber cometido ninguna falta. Esto tiene que tener como causa el karma creado por mí en alguna vida pasada.”En esto es algo en lo que también uno ha de ser paciente.
También podría reflexionar de esta forma: “En esta circunstancia, que consiste de una conjunción de los cuatro grandes elementos, junto con las condiciones asociadas con los cinco agregados, ¿Quién es el que está siendo golpeado?”
También, uno puede contemplar a la persona que está ante él como si estuviera perturbada mentalmente, o como si hubiera enloquecido, y reflexionar: “Yo debería de sentir compasión hacia él. ¿Cómo puedo no ser paciente?”
D)     Los dos tipos de reprimenda.
Las reprimendas también son de dos clases: las primeras, son aquellas que están basadas en lo que es cierto; la segunda, son las basadas en lo falso. En el caso de aquellas en las que lo que se dice es verdad, uno debería de generar un sentido de vergüenza. En el caso de aquellas en lo que lo que se dice es falso, es una circunstancia que no tiene nada que ver conmigo. Entonces esto es comparable al sonido de un eco, y también es comparable al sonido del viento, el cual no me daña. Por lo tanto, uno debería de ser paciente ante estas situaciones.
E)      La necesidad de la paciencia cuando uno experimenta el odio de otros.
También, en una circunstancia que supone que alguien está poseído por el odio, es exactamente lo mismo. En una situación en la que una persona se acerca y muestra odio hacia mí, yo debería de soportarlo pacientemente. Si reacciono con odio hacia él, entonces, en una vida futura yo puedo caer en los destinos desafortunados y estar forzado a experimentar grandes sufrimientos y penalidades. Debido a circunstancias causales como estas, incluso si mi cuerpo fuera despedazado y dispersado, aún así no debiera de generar ningún pensamiento de odio. Uno debería de contemplar la naturaleza de las causas generadas en vidas pasadas, y de las condiciones. Entonces uno debería de generar amabilidad, compasión, y pena por todos.
Uno reflexiona así: “Si yo soy incapaz de soportar sufrimientos menores como estos, yo no seré capaz de entrenar y dominar mi propia mente. Siendo así, ¿Cómo podría ser capaz de entrenar y domar a otros seres, haciendo que ellos puedan llegar a liberarse de todo aquello que es negativo, y hacer que ellos logren la perfecta fructificación del sendero?
F)      Las retribuciones a la presencia o ausencia de paciencia.
En el caso en el que haya una persona sabia que se deleita en la paciencia, esta persona siempre renacerá con un cuerpo bien formado y una apariencia atractiva, y siempre estará dotado con abundantes riquezas materiales y joyas. Cuando las personas laicas posan sus ojos en ella, quedan deleitados, muestran respeto, deferencia, y son complacientes.
Uno también debería de contemplar aquellas circunstancias en las que una persona posee un cuerpo deforme, es fea, con las facultades incompletas, y con carencia de riquezas materiales. Uno debería de realizar que estos efectos han sido obtenidos en base a las causas y condiciones asociadas con el odio.
G)     Diez bases para el desarrollo de la paciencia.
Por estas razones, el sabio debería de cultivar diligentemente la paciencia. Existen diez circunstancias que reflejan las causas y condiciones que conducen al desarrollo de la paciencia.
1)      Uno no es indulgente con respecto a las marcas asociadas con “yo” o “mío.”
2)      Uno no tiene en mente el concepto de casta.
3)      Uno abandona la arrogancia.
4)      Si uno es agraviado, no responde del mismo modo.
5)      Uno medita en la impermanencia.
6)      Uno cultiva el amor y compasión.
7)      La mente de uno permanece libre de negligencia.
8)      Uno mantiene la ecuanimidad incluso en circunstancias que supongan hambre, sed, sufrimiento, felicidad, etc.
9)      Uno desarraiga todo odio.
10)  Uno cultiva la sabiduría.
Si una persona es capaz de tener éxito en estas diez actividades, uno debería de realizar que esa persona es capaz de cultivar la paciencia.
H)     Pre requisitos para la paciencia última y pura.
Cuando el bodhisatva, el Gran ser, cultiva la paciencia última y pura, tras entrar en la vacuidad, la carencia de signos, la carencia de deseos, y la actividad sin esfuerzo, el no se asocia con una visión imaginada, con deseo, o en la que se emplea un esfuerzo artificial; ni tampoco hay ningún apego hacia la vacuidad, la carencia de signos, la carencia de deseo, o la actividad sin esfuerzo. Todas esas visiones imaginadas, el deseo, o el esfuerzo artificial están vacíos de existencia inherente. La paciencia de este tipo está libre de cualquier dualidad. Esto es lo que cualifica a la paciencia como última y pura.
Cuando uno entra en un estado que está caracterizado por la ausencia de grilletes[1], o en un estado caracterizado por la cesación que es quietud, uno no se asocia con los grilletes o con el nacimiento y la muerte. Ni tampoco uno se complace en poner fin a los grilletes o en permanecer en una cesación que es quietud. No obstante, los grilletes y el nacimiento y la muerte, en todos los casos, son realizados vacíos de existencia inherente. Esta clase de paciencia está de cualquier dualidad. Esto es lo que la cualifica como paciencia última y pura.
Si debido a su propia naturaleza los grilletes no se generan a sí mismos, no son generados por otro, y no son generados por una combinación de ambos, entonces no han llegado a la existencia y por tanto no pueden ser destruidos. Aquello que es indestructible no es susceptible de ponerle un fin definitivo. La paciencia de esta clase está libre de toda dualidad. Esto es lo que cualifica a esta paciencia como última y pura.
I)        Resumen sobre el desarrollo de la paciencia por parte del bodhisatva.
Uno no siente apego al hecho de tener un comportamiento libre de esfuerzo artificial. Uno permanece libre de todo pensamiento inclinado hacia el hecho de hacer distinciones, mientras también está libre del pensamiento de perseguir el ornamente de los Campos búdicos. En uno no existe el concepto de “estoy cultivando”, o “estoy progresando” en el Sendero. Hasta el final, uno no crea o produce nada.
La paciencia de esta clase es la paciente aceptación de la verdadera no producción de todos los fenómenos. Cuando este tipo de bodhisatva cultiva esta clase de paciencia realiza esa paciencia a través de la cual él recibe la predicción de su budeidad en el futuro.
J)       La esencia de la perfección de la paciencia del bodhisatva.
Cuando el bodhisatva, el Gran ser, cultiva la paciencia, tanto la naturaleza como las características de los fenómenos son realizadas como vacías de existencia inherente. Es gracias a realizar que los seres realmente no existen, como uno alcanza la perfección de la paciencia.



[1] Los diez grilletes atan a la existencia cíclica. Cinco llevan a los destinos inferiores: la visión de la personalidad, la sobreestima de las austeridades y disciplina moral, la duda, la búsqueda del placer, y la malicia. Cinco llevan  a los destinos del Reino de la Forma y Sin Forma: el deseo de Forma y Sin Forma, la agitación, orgullo, y engaño.  

viernes, 15 de noviembre de 2019

Vasubandhu: Tratado sobre la generación de la mente de la Iluminación. (Bodhicittopada Shastra) Cap.5 La perfección de la moralidad.


A)     Las tres clases de beneficio, y el ornamento del sendero de la perfección de la moralidad.
¿Cómo cultiva el bodhisatva la observación de los preceptos de la ética moral? Si uno cultiva los preceptos de la ética moral para conseguir el beneficio propio, para los otros, y para el beneficio de ambos, uno llega a ser capar de convertirse en un ornamento del sendero.
1.      La motivación correcta en la práctica de la perfección de la moralidad.
En la práctica de los preceptos de la ética moral, el bodhisatva está motivado por el deseo de entrenar y disciplinar a los seres con la intención de que ellos puedan obtener las causas para abandonar el sufrimiento y las aflicciones.
Aquel que desarrolla la observancia de los preceptos morales de forma completa purifica todas las acciones de cuerpo, habla, y mente. Llega a ser capaz de abandonar cualquier clase de pensamiento inclinado hacia las malas acciones. También llega a ser capaz de reprenderse a sí mismo cuando desarrolla cualquier tendencia hacia las malas acciones, o hacia la transgresión de los preceptos de la ética moral. Esta mente está constantemente temerosa de cometer incluso las menores ofensas.
Esto es lo que cualifica a la mente que observa la perfección de la moralidad, tal como es cultivada inicialmente por el bodhisatva.
2.      El beneficio propio.
A través del cultivo de los preceptos de la ética moral, uno deja atrás todas las faltas y las calamidades resultantes vinculadas con las malas acciones, y siempre renace en un buen destino. Esto es lo que significa “beneficio propio.”
3.      El beneficio de otros.
Uno transforma a los seres a través de las enseñanzas, y de este modo consigue que ellos abandonen el cometer acciones no virtuosas. Esto es lo que significa “el beneficio de los otros.”
4.      El beneficio de ambos.
A través de observar preceptos de la moralidad ética, los cuales llevan a la Iluminación, uno enseña a los seres, y gracias a ello reciben un gran beneficio idéntico al de uno mismo. Esto es lo que significa “el beneficio de otros”.
5.      Adornando el sendero a la Iluminación a través de la perfección de la moralidad.
Debido al hecho de observar los preceptos de la ética moral uno consigue el éxito en el abandono del deseo y demás, hasta llegar a tener éxito en el abandono de las efusiones, y también en la realización de la correcta Iluminación. Esto es lo que significa “adornando el sendero a la Iluminación.”
B)     Las tres clases de preceptos morales.
Los preceptos morales son de tres clases: la primera consiste de aquellas prohibiciones que tienen que ver con el cuerpo; la segunda consiste en aquellas prohibiciones que tienen que ver con el habla; y la tercera con las prohibiciones que tienen que ver con la mente.
1.      Los preceptos morales asociados con el cuerpo.
En cuanto a los preceptos morales asociados con el cuerpo: uno abandona para siempre el acto de matar, el robo, y la conducta sexual incorrecta. Uno no quita la vida a otros seres, no toma aquello que pertenece a otros, y evita las transgresiones con los cuerpos de otros.
También uno evita involucrarse en cualquiera de las causas, condiciones, o medios asociados con el acto de matar, o con cualquiera de las otras transgresiones. Uno no hace daño a los seres con bastones, trozos de teja, o piedras. En los casos en los que una cosa pertenece a otro o está siendo usada por otra persona, puesto que no ha sido dada, uno no la coge, incluso aunque sea algo de tan poco valor como una brizna de hierba o una hoja.
También, uno no mira siquiera a los cuerpos de otros. En los cuatro tipos de comportamiento uno siempre permanece respetuoso, cuidadoso, y manteniendo las formas de correctas. Esto es lo que quiere decirse por “preceptos morales asociados con el cuerpo.”
2.      Los preceptos morales asociados con el habla.
En cuanto a los preceptos morales asociados con el habla: uno pone fin y elimina toda falsedad con la palabra, el hablar causando división, las palabras duras, y la charlatanería. Uno nunca engaña a los demás, no ocasiona disensión entre aquellos que están unidos, no se involucra en la difamación, no arruina la reputación de otros, ni adorna artificialmente sus propias palabras. Uno no crea los medios a través de los cuales otra persona pueda llegar a ser afligido por tormentos.
Cuando uno habla, sus palabras están imbuidas con la amabilidad más sincera, lealtad, y son dignas de confianza. Las palabras de uno son siempre beneficiosas, animando a otros; son  conducentes a las enseñanzas transformadores, y desarrollan la bondad. Esto es lo que quiere decirse por “preceptos morales asociados con el habla.”
3.      Los preceptos morales asociados con la mente.
En cuanto a los preceptos morales asociados con la mente: uno elimina la codicia, malicia, y las visiones erróneas, cultivando constantemente una mente flexible, y evitando cometer ningún tipo de transgresión. Uno cree que esta ofensa particular tendrá como resultado una retribución negativa. Recurriendo al poder de la meditación, uno evita cometer toda clase de malas acciones.
Incluso con respecto a las faltas más leves, uno genera el pensamiento de que, en realidad, son extremadamente graves. Cuando se da el caso de que él ha errado y ha cometido una ofensa, entonces llega a sentir miedo, pesar, y arrepentimiento.
Con respecto a otros seres, uno evita tener pensamientos llenos de odio o albergar el deseo de que experimenten sufrimiento. Siempre que observa a otros seres, en su mente se genera un pensamiento estable de desea su bienestar. Uno reconoce la amabilidad de los demás, les devuelve esa amabilidad, y mantiene una mente que está libre de tacañería. Uno se deleita en la realización de acciones virtuosas, y las utiliza constantemente como un medio para enseñar a otros. Uno siempre está cultivando una mente llena de amor benevolente, y su compasión alcanza a todos los seres. Esto es lo que quiere decirse por “preceptos morales asociados con la mente.”
4.      Los beneficios que surgen de observar las diez acciones virtuosas.
Estos preceptos de la ética moral que están implícitos en las diez acciones virtuosas traen cinco clases de circunstancias beneficiosas:
·         Primera: uno llega a ser capaz de controlar las malas acciones.
·         Segunda: uno llega a ser capaz de crear una mente virtuosa.
·         Tercera: uno llega a ser capaz de bloquear el surgimiento de las aflicciones.
·         Cuarta: uno perfecciona una mente pura.
·         Quinta: uno llega a ser capaz de mejorar en su observación de los preceptos de la ética moral.
5.      Presentación resumida de los preceptos de las diez acciones virtuosas.
Cuando una persona cultiva de forma diligente una práctica no negligente, y perfecciona la vigilancia correcta que distingue entre el bien y el mal, uno debería de realizar que esa persona es definitivamente capaz de practicar los preceptos morales contenidos en las diez acciones virtuosas.
Los aspectos incontables que suponen las ochenta y cuatro mil categorías de los preceptos morales, todos ellos están contenidos dentro de las diez acciones virtuosas. Estos preceptos morales incluidos dentro de las diez acciones virtuosas son capaces de servir como raíz de todos los preceptos asociados con la virtud. Es poniendo fin a todas las malas acciones asociadas con el cuerpo, habla, y mente como uno llega a ser capaz de controlar todo lo no virtuoso. Es sobre esta base por lo cual uno define los preceptos de la ética moral como tales.
C)     Las cinco categorías de preceptos morales.
Existen cinco clases de preceptos morales:
·         Primera, los votos de la liberación individual[1].
·         Segunda, los preceptos morales relacionados con la concentración meditativa.
·         Tercera, los preceptos morales asociados con la ausencia de pérdidas.
·         Cuarta, los preceptos morales relacionados con la retirada de las facultades de los sentidos.
·         Quinta, los preceptos morales espontáneos relacionados con el esfuerzo no intencional.
Los preceptos asumidos en el contexto de las proclamaciones, durante un acto oficial de la Comunidad,[2] son llamados los preceptos de la liberación individual.
La observancia de los preceptos asociados con la adquisición de las cuatro concentraciones básicas y los niveles preliminares,  es lo que es llamado los preceptos morales asociados con la concentración.
La observancia de los preceptos morales asociados con la adquisición de las cuatro concentraciones básicas y con el nivel preliminar, en el umbral del primer nivel de concentración, puede ser considerada como la observación de los preceptos cuando se está libre de pérdidas[3].
Cuando uno detiene las facultades de los sentidos y desarrolla una mente que está caracterizada por una atención mental correcta, que en su visión, escucha, consciencia, y conocimiento no permite ninguna negligencia respecto a las formas, sonidos, olores, sabores, o a lo tangible, esto es lo que constituye los preceptos morales que suponen la retirada de las facultades de los sentidos.
Cuando, una vez que se ha abandonado este cuerpo, uno continua evitando cometer malas acciones, incluso antes de renacer en la siguiente existencia, a esto es lo que se llama los preceptos morales espontáneos relacionados con un esfuerzo no intencionado.
D)     Razones para observar los preceptos vinculados con prácticas específicas del sendero.
El cultivo de los preceptos morales por parte del bodhisatva es de una clase no compartida en común ni con los Oyentes, ni con los Realizadores Solitarios.
Es debido a que es de una “clase no compartida en común”, por lo que es calificado como “observación hábil de los preceptos morales.”
Debido a la observación hábil de los preceptos morales uno llega a ser capaz de beneficiar a todos los seres.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con una mente amorosa es con la intención de rescatar y proteger a los seres, y llevarlos a la felicidad. Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con una mente compasiva para beneficio de todos los seres, es para ser capaz de soportar todas las formas de sufrimiento mientras uno libera a los seres del peligro y las dificultades.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con una mente llena de regocijo simpático, es para deleitarse en lo virtuoso y estar siempre libre de toda negligencia.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con una mente ecuánime, es para ver a los adversarios y a los próximos con ecuanimidad, mientras abandona tanto el apego como el odio.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con la generosidad, es con el objetivo de enseñar y disciplinar a los seres.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con la paciencia, es con el objetivo de mantener siempre una mente dispuesta hacia la flexibilidad y la amabilidad, mientras se mantiene libre del obstáculo del odio.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con el esfuerzo entusiasta, es con el objetivo de incrementar diariamente las acciones virtuosas e impedir todo retroceso y abandono.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con la concentración, es para abandonar el deseo y todo lo no virtuoso y, al mismo tiempo, ocasionar el crecimiento de las ramas de la absorción meditativa en uno mismo.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con la sabiduría, es para crear las raíces de virtud que llevan a la insatisfacción en el proceso que lleva a la omnisciencia.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con encontrarse próximo a un guía espiritual, es para ayudar en la realización del sendero insuperable hacia la Iluminación.
Cuando uno mantiene los preceptos morales asociados con apartarse de los malos guías espirituales, es para abandonar los tres malos destinos[4] y las circunstancias que suponen los ocho impedimentos[5].
E)      Los factores que definen la pureza en la observación de los preceptos de la ética moral.
Una persona que es un bodhisatva el alguien que mantiene la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
El no confiar el Reino del deseo, no sentirse atraído por el Reino de la forma, y no morar en el Reino sin forma, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
El abandono de los objetos de apego, la eliminación del obstáculo del enfado, y la extinción de la ignorancia, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
El abandono de los dos extremos del eternalismo y nihilismo, mientras se evitan las acciones que son contradictorias con los principios de la ley de causa y efecto, basada en causas y condiciones, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
No caer en el apego a las características imputadas al dar nombres dentro de la esfera de las formas, sensaciones, percepciones, formaciones kármicas, o consciencia, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
No estar atado a causas, formular visiones, y no permanecer apresado en la duda y el arrepentimiento, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
No permanecer en la codicia, malicia, o engaño, los cuales son las tres raíces de lo no virtuoso, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
No permanecer en el orgullo ordinario, el orgullo extraordinario, el orgullo extremo, el orgullo egoísta, y el orgullo exagerado[6], todo ello mientras se permanecen con una mente amable, armoniosa, y adaptable, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
No sentirse movido, ni tan siquiera ligeramente, por la ganancia o pérdida, fama o irrelevancia, alabanza o crítica, placer o dolor, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
No permanecer manchado por las imputaciones convencionales falsas, dentro de la esfera de la verdad mundana, mientras uno permanece acorde con la verdad última, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
Morar en la quietud de la cesación, en la que uno permanece sin estar afligido o excitado, y en la que uno ha abandonado todas las características de los fenómenos, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la moralidad ética.
F)      Resumen sobre el cultivo de la pureza de la moralidad por parte del bodhisatva.
Para resumir lo esencial del tema: cuando uno continúa contemplando la impermanencia y  la renunciación, incluso hasta el punto en el que uno ya no siente apego a su forma física; cuando uno practica con diligencia el incremento de las raíces de virtud, y cuando uno aplica en ello un esfuerzo heroico, esto constituye la pureza en la observación de los preceptos de la ética moral.




[1] Pratimoksa. Son cinco: no matar, no robar, no mentir, mantener una conducta sexual correcta, y no tomar intoxicantes.
[2] Sangha.
[3]Las pérdidas son cuatro: (1) los placeres de los sentidos; (2) existencia y devenir; (3) visiones erróneas; y (4) ignorancia.
La pérdida, en un sentido simbólico, denota el flujo de una corriente de agua precipitándose por una ladera.  La primera está poniendo en tela de juicio el perseguir de los placeres de los sentidos. La segunda pone en tela de juicio el perseguir la existencia y el devenir. La tercera y cuarta están cuestionando el perseguir una vida santa falsa. Esto es explicado por la relación entre el sujeto y el objeto.” Asanga, El Compendio del Abhidharma (Abhidharma samuccaya)

[4] Renacer entre los seres infernales, fantasmas hambrientos, y animales.
[5] Los ocho impedimentos para la práctica del Dharma son: 1) renacer en los infiernos; 2) renacer entre los fantasmas hambrientos; 3) renacer entre los animales; 4) renacer como humano en el continente norte de Uttarakuru; 5) renacer como un dios de larga vida; 6)renacer como humano, pero sordo, ciego, o mudo; 7) estar dotado con una inteligencia solo orientada hacia lo mundano; 8) renacer en un mundo en el que no haya aparecido un Buda.
[6]¿Qué es el orgullo?
Existen siete tipos de orgullo: el orgullo ordinario, el orgullo extraordinario, el orgullo extremo, el orgullo egoísta, el orgullo exagerado, el orgullo de inferioridad, y el orgullo equivocado.
¿Qué es el orgullo ordinario?
El envanecimiento de la mente por el cual piensas de alguien que es inferior a ti: “Yo soy mejor que él”; o de alguien que es tu igual:”Yo soy igual que él”.
¿Qué es el orgullo extraordinario?
El envanecimiento de la mente por el cual piensas de alguien que es tu igual: “Yo soy mejor que él”; o de alguien que es superior a ti:”Yo soy igual que él”.
¿Qué es el orgullo extremo?
El envanecimiento de la mente por el cual piensas de alguien que es superior a ti:”Yo soy mejor que él”.
¿Qué es el orgullo egoísta?
El envanecimiento de la mente el cual se origina de la noción equivocada de que los cinco montones del aferramiento constituyen un “Yo”, y un “Mío”.
¿Qué es un orgullo exagerado?
El envanecimiento de la mente por el cual piensas con respecto a las altas realizaciones que no tienes: “Yo las he logrado”
¿Qué es el orgullo de inferioridad?
El envanecimiento de la mente por el cual piensas de alguien que es muy superior a ti: “Yo soy tan solo un poquito inferior a él”
¿Qué es el orgullo equivocado?
El envanecimiento de la mente por el cual piensas: “Yo poseo buenas cualidades”, cuando en realidad no eres alguien que posea esas buenas cualidades.” Vasubandhu “Un resumen de los cinco montones.”


viernes, 11 de octubre de 2019

Vasubandhu: Tratado sobre la generación de la mente de la iluminación. (Bodhicittopada Shastra)Cap 4. La perfección de la generosidad.


CAPÍTULO CUATRO: La perfección de la generosidad (Dāna Paramita)

A)     Los tres tipos de beneficio, y el ornamento del sendero que surge de la generosidad.
¿Cómo hace el bodhisatva para cultivar la generosidad? Si la generosidad se ejercita con la intención de lograr el beneficio propio, para beneficiar a los otros, y para el beneficio de ambos a la vez, uno se convierte en alguien capaz de adornar con ello el sendero hacia la Iluminación.
1.      La motivación correcta en la práctica de la generosidad.
En el desarrollo de la práctica de la generosidad, el bodhisatva está motivado por un deseo de entrenar y de disciplinar a los seres, con lo cual que hacen que ellos abandonen el sufrimiento y las aflicciones.
Aquel que se involucra en la práctica de la generosidad constantemente tiene la motivación de renunciar a sus propias riquezas materiales, dándolas a quien pueda venir y solicitarlas. Haciendo eso, da lugar a una mente de veneración y estima comparable a los pensamientos que él tendría en relación con su padre, madre, maestros, mayores, o un buen guía espiritual.
El produce pensamientos de compasión comparables a los que tendría hacia su único hijo, incluso hacia aquellos que están golpeados por la pobreza y que pertenecen la posición social más baja. El da todo lo necesario con una mente deleitada y respetuosa. Esto es lo que caracteriza a la mente de la generosidad cuando es cultivada inicialmente por el bodhisatva.
2.      El beneficio propio.
Debido al cultivo de la generosidad, la buena reputación de uno se difunde por todas partes; y sin que importe el lugar de nacimiento, la riqueza y joyas de uno llegarán  a ser abundantes. Esto es lo que quiere decir “beneficio propio.”
3.      El beneficio de otros.
Cuando uno es capaz de conseguir que las mentes de los seres estén satisfechas, cuando es capaz de transformarlos gracias a las enseñanzas, y cuando uno es capaz de entrenarlos y disciplinarlos de forma que lleguen a estar libres de la tacañería, es lo que significa “el beneficio de otros.”
4.      El beneficio de ambos.
Cuando desde la base de la gran generosidad carente de signos[1] que uno ha cultivado, uno enseña a los seres, consiguiendo que ellos obtengan un beneficio idéntico al de uno mismo, esto es lo que quiere decirse con “el beneficio de ambos.”
5.      Adornando el sendero hacia la Iluminación.
Debido al cultivo de la generosidad, uno consigue el trono de un monarca universal, atraer al innumerable número de seres, e incluso puede ser capaz de obtener el tesoro inagotable del Dharma del Buda. Esto es lo que significa “adornando el sendero hacia la Iluminación.”

B)     Las tres clases de generosidad.
La generosidad es de tres tipos. El primero es dar el Dharma; el segundo es dar protección; el tercero es dar riqueza material.
1.      Dar Dharma.
Dando Dharma, uno anima a la gente a tomar los preceptos, y a cultivar la mente de aquellos que han abandonado la vida en familia. Para destruir las visiones erróneas uno explica las faltas y los peligros inherentes en los muchos males que provienen del nihilismo, eternalismo, y las cuatro visiones invertidas[2]. Uno distingue y explica el significado de la verdad última. Uno alaba las cualidades meritorias del esfuerzo entusiasta, explicando las faltas y los males inherentes a la negligencia. Esto es lo que quiere decir “dar Dharma.”
2.      Dar protección.
En las circunstancias en las que el bodhisatva observa que hay seres acosados por los representantes del rey, por leones, tigres, lobos, inundaciones, fuego, bandidos, o insurgentes, él es capaz de rescatarlos y protegerlos. Esto es lo que quiere decir “dar protección.”
3.      La definición y el alcance de dar riqueza material.
Cuando uno da riqueza material y permanece libre de tacañería, incluso cuando esa generosidad supone dar joyas, elefantes, caballos, carruajes, sedas, granos, telas, comida y bebida, e incluso cuando esa generosidad se reduce a una cucharada de harina frita o a un hilo de un cordel; y cuando uno colma los propósitos de los mendicantes cuando uno les da todo aquello que puedan necesitar, no importa que sea mucho o poco, eso es lo que quiere decir “dar riquezas materiales.”
a)      Cinco subcategorías de dar riqueza material.
La riqueza material posee cinco categorías adicionales:
Primera: la generosidad hecha con una mente absolutamente sincera.
Segunda: la generosidad basada en la fe.
Tercera: la generosidad que es apropiada al momento.
Cuarta: la generosidad hecha con las propias manos.
Quinta: la generosidad acorde al Dharma.
b)     Cinco categorías de generosidad errónea.
Lo que no debiera de ser dado también posee cinco categorías adicionales:
Primera: las riquezas materiales obtenidas de forma poco escrupulosa no debieran de ser regaladas a la gente, porque esas cosas no pueden considerarse regalos puros.
Segunda: los intoxicantes y las hierbas tóxicas no debieran de ser regaladas a la gente, porque producen confusión en otros seres.
Tercera: los lazos, trampas, y redes no debieran de ser regaladas a la gente, porque dañan a los seres.
Cuarta: las espadas, porras, arcos, y flechas no debieran de ser regaladas a la gente, porque hieren a los seres.
Quinta: la música y los encuentros sensuales con mujeres no debieran de ser regalados a la gente, porque llevan a la destrucción de la mente pura.
c)      Resumen de la generosidad errónea y la correcta.
Para resumir lo esencial, todo lo que no es acorde con el Dharma, o todo lo que causa tormento, o lo que causa confusión en los seres no debiera de ser regalado a la gente. Cualquier cosa que uno posea y que tenga la capacidad de hacer que los seres experimenten la felicidad está cualificada como algo que es acorde al Dharma.
C)     Los cinco beneficios adicionales del deleitarse en la generosidad.
La gente que se deleita en la generosidad logra cinco clases de renombre y de beneficio:
Primero: siempre tienen éxito en estar siempre cerca de las personas buenas[3] y de los seres nobles[4].
Segundo: todo el mundo se alegra de verlos.
Tercero: cuando entran en la gran asamblea, son venerados por los otros.
Cuarto: Su buen nombre y su buena reputación se extienden por todas partes, y llegan a hacerse famosos en las diez direcciones.
Quinto: son capaces de crear causas superiores y maravillosas para la realización de la sabiduría.
D)     La generosidad universal, la característica definitoria de la generosidad del bodhisatva.
El bodhisatva se define por ser alguien que practica una generosidad universal. Siendo alguien cuya generosidad es universal, su generosidad no se refiere a una circunstancia que suponga una abundancia de riquezas materiales, sino que se refiere a poseer una mente inclinada a la generosidad.
Cuando uno recibe riquezas materiales obtenidas de acuerdo al Dharma, y las utiliza para practicar la generosidad, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno tiene una mente pura libre de engaño en la práctica de la generosidad, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno observa a aquellos que están golpeados por la pobreza y, con una mente inclinada hacia la compasión, ejercita la generosidad con ellos, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno observa a aquellos que están soportando penalidades y sufrimientos y, con una mente llena de amor benevolente y compasión, practica la generosidad con ellos, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno vive en la pobreza y solo posee unos pocos bienes materiales, y sin embargo es capaz de dar algo que resulte útil a otro, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno ama y estima cosas que son preciosas, pero es capaz de apartar su mente de ellas y donarlas como regalo, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno no considera si el receptor es alguien que observa los preceptos, o alguien que viola los preceptos, y tampoco considera si el receptor pertenece a un campo afortunado[5] o no pertenece a un campo afortunado, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno ejercita la generosidad sin el deseo de adquirir los maravillosos goces disponibles en los renacimientos entre los humanos y los dioses, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno da en el curso de la búsqueda de la Insuperable iluminación, esto es acorde con la generosidad universal.
Cuando uno no se arrepiente cuando está a punto de dar, cuando está dando, o después de haber dado, esto es acorde con la generosidad universal.
E)      Los tipos de generosidad como bases para los correspondientes frutos como retribución.
En el caso de que uno esté dando flores, ello contribuye como base causal para obtener las flores de los dharanis y de las siete ramas de la Iluminación[6].
En el caso de que uno esté dando incienso, ello contribuye como base causal para el surgir de la moralidad, la concentración, y la sabiduría, que son como un incienso fragante, en uno mismo.
En el caso de que uno esté dando frutas, ello contribuye como base causal para el perfeccionamiento de los frutos del sendero los cuales están libres de impurezas.
En el caso de uno esté dando comida, ello contribuye como base causal para la posesión de una vida larga, de la elocuencia, una buena apariencia, fuerza física, y felicidad.
En el caso de que uno esté dando ropas, ello contribuye como base causal para obtener una forma física pura, y para que uno esté libre de toda ausencia de un sentido de vergüenza o de un sentido de culpabilidad.
En el caso de que uno esté dando luz de lámparas, ello contribuye como base causal para obtener el ojo de Buda que ilumina completamente la naturaleza de todos los fenómenos.
En el caso en el que uno esté dando medios de transporte tirados por elefantes o caballos, ello contribuye como base causal para encontrar el vehículo insuperable, y para perfeccionar los conocimientos superiores.
En el caso en el que uno esté dando rosarios de cuentas[7], ello contribuye como base causal para conseguir las ochenta marcas secundarias.
En el caso en el que uno esté dando joyas preciosas, ello contribuye como base causal para conseguir las treinta y dos marcas mayores de un gran hombre.
En el caso de que uno esté dando fuerza muscular o provea de sirvientes, ello contribuye como base causal para obtener los diez poderes y las cuatro ausencias de miedo de un Buda.
F)      Resumen de la práctica de la generosidad por parte del bodhisatva.
Para resumir los puntos esenciales, uno puede llegar tan lejos como para dar su propio país, ciudad, esposa, hijos, cabeza, ojos, oídos, pies, o todo el cuerpo, dándolos con una mente libre de tacañería o de interés, todo ello para alcanzar la Insuperable Iluminación y así poder llevar a todos los seres a la liberación.
G)     La esencia de la perfección de la generosidad del bodhisatva.
Cuando el bodhisatva, el Gran Ser, practica la generosidad, el no percibe la existencia de ninguna riqueza material, de ningún donante, ni de ningún receptor. Esto es así porque él mora en la carencia de signos, no percibiendo ningún signo característico inherentemente existente. Si él la cultiva de esta manera, entonces tendrá éxito en el perfeccionamiento de la perfección de la generosidad.






[1] En la que no se percibe la dualidad de donante, receptor, o lo donado.
[2] Existente, no existente, existente y no existente a la vez, y ni existente ni no existente.
[3] Bhadra.
[4] Aryas.
[5] Existen tres campos afortunados en los que la semilla de la generosidad produce los mejores resultados como retribución:
[6] Discernimiento, atención mental, diligencia, gozo, flexibilidad, absorción meditativa, y ecuanimidad.
[7] Malas.